Tania Adam y Clara Núñez – Barcelona |

Pasamos un rato con Xavier Aldekoa, uno de los referentes periodísticos sobre África en lengua castellana. A pesar de su juventud, ha adquirido esa sabiduría que sólo está reservada a los viejos africanos. Es como un libro abierto.

¿Quién eres y a qué te dedicas?

Soy periodista y me dedico a escuchar personas. Sobretodo me dedico a escuchar africanos porque donde estoy hay gente africana. Lo de ser corresponsal en África me suena a un concepto imposible, sí, sirve para que nos entendamos periodísticamente porque la zona geográfica en la que trabajo es África, pero es un imposible. Si miras el tamaño que tiene y piensas que por ejemplo Estados Unidos tiene dos o tres corresponsales… Pero sí, trabajo escuchando a personas africanas.


¿Siempre lo tuviste claro o fue casualidad?

No, lo tenía muy claro. Me interesaba mucho África desde que era pequeño. Mi padre me leía libros de El Quijote, El viejo y el mar… en Un capitán de quince años, de Julio Verne hay un momento que pasa por África… la brújula le engaña, él cree que ha llegado a América y en realidad está en África pero no lo sabe. Al final lo descubre porque ve una jirafa, escucha un león o ve unos hipopótamos. Eso me lo explicaba mi padre cuando era pequeño y yo flipaba: ‘ostia pero este lugar…’ Así comencé a interesarme por el continente y cada vez me interesaba más por los temas sociales y los abusos e injusticias tan flagrantes me rebelaban. Quería saber qué pasaba.


¿Qué información te llegaba para pensar eso?

Bueno, desde los medios me llegaba que era un lugar donde siempre pasaban todas las desgracias y que además les teníamos que ayudar. Me generó los prejuicios normales ya que te bombardeaban con unas imágenes que después no son tan reales. Recuerdo también que leía a Kapuscinski y aunque hay gente que ahora no le gusta tanto a mi me dio una visión de alguien que miraba de igual a igual. Sobre todo con Ébano y Un día más con vida. Estos libros me decían: ‘si quieres hablar de África tienes que bajar y vivir como la gente, y no pensar que estás viviendo una aventura’. A mí no me gusta pensar en África como una aventura. Yo voy a África a explicar historias de la gente y puede parecer aventura desde aquí decir que estás 13 o 32 horas en un autobús, pero para mucha gente allí es una manera de transportarse. Por ejemplo para una refugiada somalí que huye de la sequía y de la violencia es una manera de sobrevivir, nada que ver con la aventura.


Buscas la empatía entonces…

Sí yo busco explicar historias de otros y para explicarlas necesito empatía. Moverme con la gente y vivir como la gente me aporta esta empatía, pero siempre poniendo acento en el otro. Eso sí que lo tengo muy claro, por ello no busco la aventura y no me pongo yo en el centro. En el libro que acabo de publicar Océano África digo que el viajero viaja por sus experiencias y para enriquecerse a sí mismo, en cambio el reportero debe poner el acento y la atención en los otros. Eso es imprescindible.


¿Qué hiciste para acercarte más al continente?

Siempre leía y hacía trabajos sobre África. Después entré como becario en la sección de cultura de La Vanguardia. Intenté aprender idiomas que me sirvieran. Primero me fui a Francia para aprender francés, después a Brasil para aprender portugués con la idea de que allá me serviría. Con el inglés lo mismo. Cuando entré a Cultura tenía claro que quería publicar en todas las secciones porque si alguna vez trabajaba en África me interesaba explicar temas culturales, políticos… y no solo temas de actualidad internacional. O sea que era como una táctica.


Un poco calculador… (risas)

Bueno tenía una meta. Intenté construir un puente antes de irme. En 2008 hubo una crisis muy bestia y echaron a todos los colaboradores. Yo me quedé colaborando en temas de alpinismo y música. Detecté que había temas o nichos que no estaban cubiertos y así pude quedarme como colaborador.


… Frío y calculador (más risas)

No, no, eso fue supervivencia ¿Como podía hacer para seguir colaborando? Pues cogiendo temas que no estaban cubiertos.


Este instinto lo has aprendido viajando ¿no? Cuando tienes que superar dificultades en el día a día, no sé…

Como periodista sí. Nunca he estado en plantilla y tuve que luchar para que me dieran espacio en los reportajes. Saber que no sería fácil me ha hecho espabilarme mucho. No es Estados Unidos, es África. Si Obama dice una cosa el día siguiente se publica y tu no has de hacer nada. Pero con África tienes que convencer de que eso es importante. Y a veces convencer de la importancia de temas que no son importantes para el diario, cuesta. Que el pueblo bosquimano esté jodido, que los quieran echar o hacer una mina de diamantes en sus tierras, al diario generalmente no le interesa.

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©Llibert Teixidó


¿Quién decide lo que es importante en el diario?

Hay una respuesta general a eso que es algo como “el mundo occidental mira al resto del mundo”. El mundo occidental dice “nosotros primero y después el resto”. No es una cuestión de quilómetros. Si pasa un atentado a EEUU nos interesa, si pasa en Australia que es mundo occidental también nos interesa, más que si pasa aquí al lado y no afecta a europeos. No es la distancia, es el “nosotros y los demás”.

Otra cosa es la importancia y la influencia, los medios de comunicación se mueven por lo que es influyente. Si Rajoy dice una cosa, como tiene influencia en España sale, puede que carezca de la más mínima importancia, pero… El hecho de que muera gente en Nigeria o Congo es importante pero no es influyente, no cambia los mecanismos del mundo occidental. Los medios se basan demasiado en los intereses o las influencias. Creo que es un error.


Hace poco hubo un choque de helicóptero en Argentina, murieron varias personas de diferentes nacionalidades pero solo sacaron a los 3 deportistas franceses, como si fueran solos, los demás también murieron…

A mí me ha pasado que haya un accidente en el Congo y que me digan: ‘esperamos un poco a ver cuántos muertos hay’ y yo ‘ya se sabe son 20, lo que no sabe es la nacionalidad’ y me responden ‘vale, esperamos un poco’… Estos 20 muertos no son noticia si son congoleños, nigerianos o angolanos… Ahora, si hay franceses o españoles en el mismo avión, el accidente es noticia. Yo creo que tienen la misma importancia, son vidas humanas pero… Esto a veces me rebela.


Está claro de que existe la influencia del poder blanco entendido como the whiteness power, una corriente que hacen reflexiones interesantes…

Es verdad que Occidente a nivel de influencia lidera un poco. Quizá en Asia les da igual, en China van un poco a su bola… Pero me da la sensación de que queremos cambiar las cosas rápido. Esto no es una carrera de 100 metros, es una maratón y no sabemos cuándo acabará. Si decidimos que tú y yo hablaremos de una manera diferente de África no hay una varita mágica que hará que la gente lo vea distinto. Pero si poco a poco cada vez hay más gente que explica las cosas de África de una manera diferente, creo que las cosas irán cambiando. Y eso nos lo ha demostrado la historia con los derechos de las con las mujeres o de los homosexuales, por ejemplo.


Pero África sí mira mucho a Occidente y quiere un reconocimiento.

Sí… bueno, pero yo sí que veo ranuras. Si tú abres un periódico de Nigeria verás que cada vez miran menos arriba y cuentan más historias locales. Pero sí que es verdad, hay unos lazos, por ejemplo con la tontería como el fútbol, los africanos miran las ligas europeas…


Mi padre ve más partidos del Barça que mi marido…

Tú pregunta alguien que te diga 5 equipos africanos. Es verdad que no es bidireccional esa manera de relacionarse. Supongo que la relación que se ha tenido con África ha sido muy perversa… La esclavitud, ostia! Es que la esclavitud es una putada por lo que cambia en la mente de la gente, no solo en el opresor si no en el oprimido.


Siempre hay una cultura dominante. La cosa es, ¿quieres entrar para formar parte de esa cultura dominante o prefieres un trato de igualdad?

Si es como que buscamos la absorción o un respeto


Yo creo que es más una absorción y para mí es lo preocupante.

De hecho Sudáfrica es un ejemplo de ello, y me da pena cuando veo que la manera que la sociedad negra tiene de adaptarse a “la sociedad sudafricana” es adoptar la manera de ser o las costumbres de los blancos. Se visten como ellos, van a los bares como ellos… No hay una autenticidad en la igualdad, es una absorción. “Voy a intentar ser más como tú para ser aceptado”. Eso sí que pasa.


Aquí también pasa, y ¿será por una falta de referentes de modelos o es porque los seres humanos somos así y no hay nada que hacer? ¿Cómo lo ves?

No tengo la respuesta pero si te fijas en la historia, África es probablemente el único sitio donde hay una fuerte colonización cristiana y musulmana, como la habido en Latinoamérica, pero en África mantienen sus raíces. Son cristianos o musulmanes pero también creen en el animismo.


Sí es verdad, mi familia es musulmana pero hay más cosas…

La raíz cultural religiosa y las tradiciones son muy fuertes. Lo que te decía antes de la absorción de los negros sudafricanos, que se visten como los blancos, no pasa igual con la religión y la tradición. Las mantienen. Históricamente África tiene un orgullo y es impermeable a una influencia total. Sin embargo después de siglos de esclavitud y el machaque de la mentalidad, es más fácil decir “bueno pues tú, para ser aceptado tengo que ser como él. No tu como yo y nos igualamos”. Hay una perversión que va calando… Eso cuesta cambiarlo pero creo que ya está pasando.


Hubo una intentona en las independencias pero no funcionó. Se intentaron recuperar las raíces sobre todo a través de lo musical que es lo que yo conozco y se respiraba el orgullo de ser africano y después se perdió. Parece que ahora se está recuperando, lo veo en mis amigos mozambiqueños, parece que el orgullo nacional es muy importante.

Creo que cuando el cambio viene desde la sociedad es mucho más fuerte que cuando viene de procesos movidos por intereses políticos. Es verdad que hubieron unas luchas sociales en las independencias, pero pasó una cosa; quien promovió un discurso de cambio desde arriba como podría ser Sankara, Lumumba o Mandela, recibieron un castigo muy bestia o, por no irte solo a los buenos, mira Mugabe. La gente que tuvo un discurso rompedor, de orgullo de ser africano, fue sacada del mapa: o bien porque se le mató, se le encerró durante 27 años o bien porque se le demonizó. Entonces eso corta todo intento.

Sí que es necesario un guía que guíe a la sociedad pero todos los discursos que son rompedores se eliminan. Por eso me da la sensación que a partir de ahora el cambio en África solo puede venir desde abajo. La población está cada vez más formada, eso es una obviedad y aumenta el orgullo africano… Aunque en Sudáfrica sigues viendo camareros que te tratan con un sentimiento de inferioridad metido en ellos, hay cada vez más gente que te trata de igual a igual, pero por supuesto, como tiene que ser, como tú y yo. Este sentimiento creo que está creciendo, y crece de la mano de la educación. Ese es mi presentimiento.

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©Llibert Teixidó


¿Cuanto llevas trabajando en África?

Pues llevo 14 años yendo a África, primero de manera intermitente, iba a hacer reportajes y volvía. Desde 2009 viviendo allí.


¿Has observado otros cambios en la sociedad? Sobre todo me interesa el desarrollo de las clases medias ¿han crecido más menos, existen o no…?

A nivel cuantitativo dicen que clase media son 350, 400 millones de personas en África, y que tienen capacidad de gastar algo entre 2 y 20 dólares, claro, no es lo mismo gastar 2 que gastar 20. Pero más allá de la cuantificación si que veo que hay gente que ha hecho un click. Gente que antes no tenía la capacidad de mejorar sus vidas y por primera vez las tiene. En Sudáfrica lo veo súper claro, hasta 1990 estaba prohibido que un negro pensara que podía mejorar su vida. Tú estabas educado para ser jardinero y no te permitían salirte de esto.


Para servir al blanco…

Para servirle durante toda tu vida. No para servir al blanco de jardinero porque tu puedes decir “trabajo de jardinero unos años, ahorro un poco y luego me compraré una granja o haré una empresa de jardinería…” No, no, no jamás. Eso es difícil de entender aquí porque si tu le preguntas a un chaval de 20 años, ¿qué vas a hacer dentro de diez años? Te dirá, “pues habré acabado la carrera, tendré una casa, o me querré casar o no me quiero casar…” siempre hay un objetivo de mejorar tu vida.


Es un poco rollo casta ¿no?

Y sobre todo mentalmente, crearon una jaula en la que los negros “no podían…”. Y en eso si que he visto un cambio; gente que empieza a estudiar y quiere que sus hijos vayan a la universidad. Por ejemplo Grace es una niña de 15 años de Sudán del Sur, que había recibido un poco de educación de sus padres. Esta en un campo de desplazados pero quiere estudiar porque quiere mejorar su vida. Y ese es el click que creo que define a la clase media. Los que son súper pobres necesitan sobrevivir no pueden pensar en tres años, necesitan comer hoy, ¡ahora! Claro que quieren mejorar sus vidas pero no pueden porque tienen que poner sus energías en el hoy o en el mañana. Pero hay una clase media que empieza a tener la posibilidad de pensar más allá.

El hecho de formarte para poder acceder a una mejora. A mí esto me hace pensar que aquí vamos un poco a la inversa. Porque al menos en la sociedad española parece que el estudiar ya no te asegura unas comodidades ni el acceso al empleo y ese es el modelo que se transmite por televisión, bueno no hace falta que estudies con tal de que vayas Gran Hermano tienes la vida asegurada… 


Crees que las sociedades africanas urbanas miran a Occidente y consiguen ver sus errores para mejorar, ¿o lo que quieren es ser como ellos y ya está? ¿Como lo valoras?

No lo sé, es que me cuesta mucho valorarlo… Hay veces que me da mucha pena cuando en Sudáfrica veo a alguien que viene de Soweto, tiene un buen trabajo, y ni siquiera mira al pobre que le pide dinero en el semáforo. Yo no digo que le tenga que dar, pero si tú vienes de un contexto muy difícil lo mínimo quizás es el respeto. Y eso tú lo ves en Sudáfrica, unos cochazos de la ostia y le viene un pobre a pedirle dinero y ni lo miran. Eso me jode mucho. Es una cuestión humana repetir malos patrones. Tú llegas a un sitio y piensas que te lo mereces y crees que el que está abajo, quizás no, pero es que también se lo merece.


Hay cuestiones como las climatológicas o de medio ambiente que en los que podrían no repetir los errores de Occidente, ¿existe alguna manera de mejorar esta conciencia ecológica? ¿Crees que llegará?

Yo no soy muy optimista, no por África, sino porque la humanidad normalmente no tiene memoria. La historia es repetir errores, repetir y repetir errores. Ojalá pase, supongo que habrá algunas sociedades… Sin darle un gran aplauso a Ruanda porque tiene muchos problemas, pero ha detectado el problema de la suciedad y ha prohibido entrar con bolsas de plástico al país. Un sábado de cada mes, toda la sociedad tiene que salir a limpiar las calles, es obligado por ley.


¿Has escrito sobre esto?

Este es un reportaje que quiero hacer, solo he escrito algo de pasada… Pero tienes que salir, si no puedes tienes que justificarlo ante tu líder comunal, que estás enfermo o lo que sea.


¿Y quien elige a estos líderes?

Bueno, los colocan. Además de la policía tiene que haber alguien que controle un poco. Ahora mismo Kigali es la ciudad más limpia de África, ¡flipa! No hay un papel en el suelo. Que sí, que hay otros problemas, pero… No me parece mal, así todo el mundo está concienciado… “Que no te gusta ir a limpiar, pues no tires papeles al suelo”. Y la gente vive sin bolsas de plástico. ¿Y qué ves muchas veces en África? bolsas de plástico amarradas en los arboles.


Me acuerdo que en Mozambique las bolsas eran un bien preciado, la gente las lavaba, las guardaba…

Claro y las bolsas ahora se rompen, dejan girones que tardan un montón en descomponerse. Entonces habrá cosas de las que se aprenda pero la humanidad normalmente no aprende mucho.

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©Llibert Teixidó


O sea que no hay esperanza…

Volviendo a tu trabajo, ¿qué dificultades encuentras en ser corresponsal en África? 

La Vanguardia, un periódico fundado en 1871, nunca ha tenido un corresponsal en África. Ahora hay uno, pero está en el furgón de cola de las corresponsalías digamos. Puede no haber dinero para la hambruna en el cuerno de África y a los dos meses haber elecciones en Estados Unidos manden a 6 o 7 personas. Pero son cosas que o te cortas las venas o simplemente lo admites y haces lo que puedes. Por eso además de temas de internacional me interesa meter cada mes uno de cultura, uno en economía y uno en deportes, y ya estoy metiendo 3 más de lo que podía. Y eso ya está bien sabiendo que África provoca el interés que provoca.


¿Y que propones de cultura?

En cultura tienes que crear complicidades con la gente. Los medios de comunicación al final son personas. Y eso tienes que tenerlo súper claro. Entonces hay gente que es más sensible a temas de música y otros que son más sensibles a temas de danza. Entonces intento hablar de todo, desde una nueva tendencia de electrónica de los Shangaan Electro en Sudáfrica al Festival de jazz en Saint Louis (Senegal)…


La pregunta quizás era, ¿qué te mueve a ti a nivel cultural para decir ¡ostras esto la gente lo tiene que conocer!?

Sabes, no tanto lo que me gusta sino el ser justo. Odio las coberturas de África onegeizadas, humanitarizadas. ¿Cómo vemos muchas veces África? A través de las ONG o través de una sola una mirada…Sobre todo ahora que no hay pasta, te lleva la ONG…Yo siempre intento ir solo, nunca con ONG, es verdad que me aprovecho de la red que tienen en plan “ostia me podéis llevar con el coche aquí o ahí tenéis tiendas de campaña me quedo a dormir”. Pero nunca voy solo con ONG’s.


Encima aprovechado (risas)

Calculador y aprovechado, joder me estás dejando…(risas). Pero tu piensa, sería imposible cubrir EEUU través de las ONG, porque hay muchas más cosas. La cultura es necesaria para entender África, la economía es necesaria para entender África. La cultura es un factor súper importante, además en África es algo que está súper dentro.


Y no está tan institucionalizada como aquí…

Mira, una niña en Sierra Leona de 16 años se le habían muerto los padres…Un drama. Pasamos 3 días con ellos, era superviviente del Ébola, y me dice un día “¿Javi puedes venir un momento que te quiero enseñar una cosa?”. Había escrito un poema para expresar su dolor por el Ébola y por todo lo que le había pasado. El hecho de que una niña escriba un poema y que su hermano la convierta en una canción, es la prueba de que la cultura no es solo un concierto. Es algo que forma parte de la gente, bailar, cantar, escribir…


El dj sudafricano, Black Coffee hace poco estuvo aquí y me vino a decir lo mismo, que la música house allí la escucha todo el mundo, que el profesor de su hijo conoce su música. Pero aquí si el profe de tu hijo conoce la música de un productor de house es más probable que le guste salir de fiesta (risas). Dice que toca en los barrios por la mañana o a las cinco de la tarde. La música forma parte del entorno.

Me gusta mucho la música, el arte, sí, pero lo cubro por ser justo. Creo que no lo haría bien si solo cubriera lo que me gusta. Yo intento dar una visión de África lo más completa posible. Volviendo al tema del Ébola ¿es un problema sanitario? Sin duda… Pero no solo, es una crisis de gente que está acostumbrada a tocarse y ahora tiene miedo de su hermano. O creen que su Gobierno es capaz de enviarles el Ébola para matarlos. Desde la guerra como el Gobierno era tan hijo de puta como los rebeldes, no hay ninguna confianza. Es también es una crisis de confianza, ¿no?… Entonces si tu tratas el Ébola solo desde la perspectiva de crisis humanitaria o sanitaria -de las ONG- pues solo estas contando una parte.

Claro porque hay temas políticos importantes pero si no cubro el tema cultura, los deportes o la economía estoy contando sólo una parte. Por ejemplo el tema de tradiciones también llama la atención aquí porque son exóticas. Pero las cosas que no son exóticas también dicen un montón. En Angola ha florecido el Dead Metal porque después de la guerra hay un montón de tíos que no tienen curro y es una manera de expresarse. Eso me parece súper importante para explicar Angola, no solo decir mira que pobres son o mostrar cómo viven los ricos.


Claro, no se puede explicar una sola historia como decía Chimamanda, para entenderlo hay que explicar más de una historia.

Y cuesta ¿eh? Otro error es explicar África a través de los blancos. Si Madonna hace una escuela en Malawi te lo compro, si hay un religioso en R. Centroafricana te lo compro, y yo digo a ver, tu imagínate que hay un atentado de ETA súper bestia y lo cubriéramos llamando a un religioso que está en Euskadi… Es como, a ver tío, el religioso tiene un papel pero quizás no sabe como funciona el país ¿no? En África es común que pase eso… Es como si a Taiye Selassi le preguntaran por un análisis político de Nigeria o de Ghana, me parece sinceramente un error y sobre todo una falta de respeto. Ella es una escritora, pregúntale por su obra. Si haces diez preguntas de la obra y luego alguna sobre el país pues vale, pero a Taiye le preguntan mucho qué opinas de África, qué opinas de Nigeria…

En el turno de preguntas en tu presentación con Taiye en el Kosmopolis ¿hubo alguno de estos en plan “Me encanta África, me encanta su gente, son tan felices con nada…”? (risas)

Siempre hay alguno. Que rabia me da esto. Yo digo dales algo ya verás como también son felices. Siempre hay un punto de justificación en eso que me cabrea. O sea, hay algo del carácter africano, y ahora estoy haciendo una generalización horrible pero es como de los alemanes que son más fríos, por ejemplo. Pues es verdad que los africanos esa relación social la tienen, pero eso no quiere decir que sean felices con nada.


También hay una parte de educación ¿no? Te educan para poder sobrevivir a las dificultades. Te enseñan a ser fuerte, tu madre, tu abuela… te enseñan a superar las dificultades. El mensaje “Tienes que ser fuerte, no llores, continua…” Esto es así, al menos en las mujeres…A mi me han educado así, desde los ocho años me enseñaron a llevar una casa adelante. Al final sabes hacer de todo, y si tienes que dormir cinco horas lo haces y no te quejas. Porque es tu realidad.

Eso me parece súper bueno. Cosas buenas para aprender de ello. ¿Cuándo se mira África qué se mira? Para ayudarla, para hacer negocios o con miedo. Pero hay cosas para aprender también, o sea la estructura social que tienen algunas sociedades africanas, incluso muy antiguas, son brutales, son cosas para aprender.

También esto tiene el punto del buenísimo en plan ‘mira que buenos son, mira que bien lo hacen’ ¿Cómo podemos hacer para que la información sea más natural? A veces para contrarrestar lo negativo se va a un buenísmo que es irreal…¿cómo se sitúa en el mismo plano? Es incluso absurdo, a mí me molesta mucho el término afro-optimista, a veces me dicen que lo soy y es como no, no, intento ser afro-realista y eso significa que a veces seré optimista y otras no. Una situación de guerra, ¿qué cojones tiene de optimista? Es una mierda, la gente se está muriendo. Entonces, en una guerra explicar cosas positivas vale pero si solo explicas eso es obsceno. Al final tienes que ser equilibrado y es un esfuerzo constante para no caer en lo negativo o en lo súper positivo. Pero hay momentos de errores en los que digo: “esta cobertura me ha quedado un poco negativa”. Me pasa mucho con el tema de mujeres y hombres, en algunas sociedades africanas me cuesta mucho hablar con mujeres, sobre todo en sociedades donde la mujer no es portavoz…


Y, ¿te pasa en las ciudades o en las zonas rurales?

Es que depende del país. Hay sociedades donde la mujer está más en un plano especifico como cuidar la casa o ir a buscar agua, y normalmente el portavoz es un hombre. Tengo que hacer un esfuerzo constante para hablar con la mujer y a veces se me olvida. Entonces también cometo errores que tengo que corregir. Si te esfuerzas y le dedicas tiempo acabas hablando con todos los de la familia, y la única manera es con tiempo. Dedicar tiempo a la historia. Eso pasa.


¿Cómo consigues colar estas historias? ¿Confían en ti y ya está?

Yo creo que ya he creado una línea de respeto y por ejemplo el tema de Sierra Leona pacté seis capítulos y ni siquiera les decía de que iba el capitulo. Lo único que me editan es el número caracteres. Bueno, lo típico. Yo ya ha llegado a un momento de respeto. A mí me gusta mucho hacer series porque puedes explicar historias completas. Hice uno que eran sobre siete cicatrices africanas, que eran diferentes países de África, sus problemas y como estaba actuando la sociedad para cambiarlo. Algunos eran cosas positivas y otras no.

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©Llibert Teixidó


Xavi, ¿como miras al futuro respecto a África y tu trabajo? Ahora que tienes un hijo tal vez tus ganas de arriesgarte quizás cambien.

De momento no mucho. En Sudán del Sur vi una niña que con 9 meses pesaba 3 kilos y me afectó mucho más porque pensé “esta niña con 9 meses pesa lo mismo que mi hija cuando nació”. Tengo una conexión directa que quizás no habría tenido antes. Yo quiero seguir trabajando en África porque me gusta mucho y es mi pasión. Porque creo que hace falta y hay muchas cosas de las que no se hablan o creo que se tendrían que hablar de otra manera. Ojalá pueda seguir viajando tanto por África, moviéndome por los sitios porque es una manera de aprender.


¿Y cómo ves la evolución del continente?

Pues depende. Hay países que me hacen ser optimista, la estructura democrática parece que será cada vez más fuerte…Y otros que no. Sudán del Sur no me hace ser optimista. Senegal en cambio da una lección al mundo cuando parece que va a estallar y hace un cambio democrático. Sudáfrica es mejor que hace 20 años pero tiene un problema de valores, igual que Angola, Mozambique…


Sí, hay formas de vivir y valores que Mozambique está absorbiendo de Sudáfrica y a mí como mozambiqueña me inquieta. El dinero está cogiendo un valor que nunca lo había tenido.

El dinero pervierte. Ahora que empieza a haber dinero en África, se está pervitiendo. Generalizando otra vez, África siempre había sido una sociedad más centrada en valores que en intereses. Lo que se tiene se comparte por una cuestión social, eso cuando empiezas a meter dinero cambia. El dinero al final es una mierda.


Tania Adam
es fundadora y editora jefe en Radio Africa Magazine.

Comentarios

3 Comments Radio Africa

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  1. Radio Africa Magazine a través de 12 artículos - Radio Africa Magazine / 31 dic 2015 10:07 #

    […] Xavier Aldekoa, el hombre que escucha a África Pasamos un rato con Xavier Aldekoa, uno de los referentes periodísticos sobre África en lengua castellana. A pesar de su juventud, ha adquirido esa sabiduría que sólo está reservada a los viejos africanos… Seguir leyendo […]

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  2. Un repaso por Radio Africa a través de 12 artículos - Radio Africa Magazine / 31 dic 2015 9:50 #

    […] Pasamos un rato con Xavier Aldekoa, uno de los referentes periodísticos sobre África en lengua castellana. A pesar de su juventud, ha adquirido esa sabiduría que sólo está reservada a los viejos africanos…Seguir leyendo […]

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  3. tarugacreaciones@gmail.com'
    radioafrica / 2 jul 2015 8:47 #

    Publicamos este comentario de parte de Dídac Oozebap, no lo ha podido hacer personalmente por problemas técnicos:

    Muy interesante, gracias por compartirlo. Cuando habláis de la”colonización cristiana y musulmana”, sin embargo, volvéis a caer en el tópico etnocentrista que tanto criticáis. Estaría bien revisar este aspecto. ¿Acaso Mozambique fue “colonizado” por los musulmanes? Sí es cierto que en momentos puntuales de la historia y en geografías concretas del continente podemos hablar de estos episodios (y el Cristianismo cuando se asoció con el colonialismo europeo es un ejemplo). Pero el tópico de que ambas son religiones externas que aterrizan en África únicamente de un modo colonial es un imaginario que no se sustenta, aunque es cierto que hay excepciones. ¿El cristianismo etíope es colonial? ¿O el del norte de África antes del siglo VII? En el Islam, ya desde la primera comunidad musulmana en Arabia los africanos formaron parte de ella y hubo un vínculo emotivo con África, así que no está tan claro que ambas religiones sean, desde sus inicios, tan foráneas. Debemos romper tópicos, y este es uno de ellos, repetido hasta la saciedad tanto por el ambiente académico africanista como por el proselitista afrocentrismo tergiversador. Los procesos de arraigo de una religión -cualquiera- en una comunidad son mucho más complejos y procesuales que la simple lectura de imposición colonial con la que suele explicarse. En este aspecto, en una frase se niega a los africanos su capacidad autónoma y de autogestión, con el tópico de que no son capaces de ser cristianos o musulmanes, que siempre les queda una base animista y que, a lo sumo, llegan a ser sincréticos. Pobrecitos, no llegan a más… Negamos así el gran legado intelectual islámico y cristiano realizado por los propios africanos, con el mismo nivel de profundidad que en otros continentes… Y, además, al destacar este poso “resistente” animista a pesar de las apariencias también se da por hecho que las religiones son entes monolíticos que no se adaptan a la persona, que sencillamente la formatean para que deje de lado su valor cultural y familiar para convertirse en un robot cristiano o musulmán, cuando lógicamente no es así y es mucho más complejo. Bueno, no me extiendo más, sólo me quedó este mal sabor de boca al leer la entrevista, que como dije al principio igualmente me parece estupenda. 🙂 Gracias Tania y Xavier!!

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